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Liderazgo empresarial: 12 consejos para la gestión de personas

Por Douglas da Silva, Web Content & SEO Associate, LATAM

Publicado 17 Febrero 2021
Última actualización en 17 Febrero 2021

“El liderazgo es el camino para quienes pretenden dejar un legado en el mundo”. La cita del libro: “Los líderes mueren (los movimientos no)”, de Jaime Lokier, nos hace pensar en cómo fortalecer el liderazgo empresarial en un mundo cada vez más virtual y competitivo.

Si bien el liderazgo empresarial empieza con las acciones individuales de autogerenciamiento, es responsabilidad de la organización definir el perfil de liderazgo que se adapta a los objetivos y actividad económica de la empresa.

Dependiendo del cargo y área de influencia, existen tipos de liderazgo empresarial que se adaptan mejor a cada posición. ¿Sabes cómo diferenciarlos?

En Latinoamérica aún aplicamos un  perfil de liderazgo tradicional. Según un estudio, el 88% de las empresas consultadas afirmó que no cuenta con sucesores para todas las posiciones críticas de liderazgo. Eso sin mencionar la falta de atención a la preparación de futuros líderes y encargados de ventas.

De hecho, Forbes publicó un artículo que plantea la necesidad de un nuevo liderazgo empresarial en la región latinoamericana. Un tipo de gestión que motive e inspire con flexibilidad, adaptabilidad, confianza y equilibrio de fuerzas.

Nuevas habilidades de liderazgo son necesarias a partir de 2020 y los responsables por estos cambios serán los líderes, en sus diferentes áreas, posiciones y cualquiera sea el estilo empresarial de la organización.

Al terminar de leer este artículo conocerás:

  • ¿Qué es el liderazgo empresarial?;
  • ¿cuáles son los 3 atributos para ejercer un buen liderazgo?;
  • habilidades para el liderazgo empresarial;
  • tipos de liderazgo empresarial;
  • 12 consejos prácticos para liderar tu empresa;
  • 3 ejemplos de líderes inspiradores.

¿Qué es el liderazgo empresarial?

El liderazgo empresarial se refiere a los mecanismos que utiliza una persona dentro de una organización para influir en el comportamiento del resto del equipo, guiando las acciones laborales hacia el cumplimiento de objetivos comunes.

El liderazgo en las organizaciones depende de las habilidades personales de la persona a cargo para la gestión de personas, de su capacidad de motivar y desarrollar el potencial de los colaboradores.

El propósito del líder es alcanzar el máximo desarrollo de la empresa y sus funcionarios. Las estrategias empresariales impactan en el éxito del liderazgo, cualquiera que sea su tipo. Por eso, el líder debe tener dominio sobre sí mismo, antes de ejercer su influencia sobre los demás.

Los empleados forman parte de los activos de la organización y, como tal, deben ser valorados. La planificación de acciones de liderazgo depende de cuáles son las habilidades que se desea potenciar en los colaboradores para el desempeño de sus funciones.

En una empresa que se destaca por su capacidad de liderazgo, los empleados se mantienen motivados, incrementan las metas, mejora la imagen interna y externa de la organización, aumentan la productividad y mejoran el ambiente de trabajo. El liderazgo empresarial planificado también contribuye a disminuir los conflictos laborales, ausencias, despidos y abandonos de cargos.

Por todos esos motivos, el ejercicio del liderazgo se ha convertido en un punto crucial de la planificación.

¿Cómo se ejerce el liderazgo empresarial?

El ejercicio del liderazgo en las organizaciones se aleja cada vez más del autoritarismo y la figura del jefe autocrático ya no es bien vista. Sin embargo, la responsabilidad de los líderes sigue siendo importante y de sus decisiones depende la imagen de la empresa, la confianza entre sus miembros y la estabilidad financiera.

Si bien está claro que la calidad del liderazgo no está reñida con la empatía y que infundir miedo en los empleados no conduce a buenos resultados, debes estar preguntándote ¿cómo tener un buen desempeño como líder?

Primero, enfócate en atender estos 3 aspectos:

  1. Cuidado personal: un buen líder conoce sus puntos fuertes y débiles. Las habilidades personales de un buen líder se basan en el fortalecimiento de su inteligencia emocional. Aunque mantener el balance entre la competitividad de los negocios y la ética puede ser un desafío. Estar al frente de una organización puede hacer que olvides que más allá de las metas por cumplir, eres una persona con valores y principios.
  2. Relaciones saludables: un buen líder sabe que nadie triunfa en solitario. Cualquier negocio depende de la red de contactos y colaboraciones entre grupos o individuos. Mostrar habilidades de negociación genera valor más allá del aspecto financiero y hace surgir vínculos que pueden llevarte a otro nivel de excelencia en tu gestión empresarial.
  3. Dominio técnico: de nada vale que un líder tenga habilidades comportamentales y una excelente red de contactos profesionales si no domina los aspectos técnicos del negocio. 

Mantenerse actualizado es una constante para los buenos líderes; quienes, además, saben que todas las áreas de la empresa son importantes. Mientras tus conocimientos alcancen mayor nivel de detalle, estarás mejor capacitado para impulsar al equipo de colaboradores y tu propia carrera.

Si sientes que necesitas conocimiento al respecto, existen cursos que pueden ayudarte a mejorar tu desempeño personal, social y técnico. Además, puedes cultivar algunas habilidades comportamentales.

Habilidades para el liderazgo en la organizaciones

Mientras te transformas en el líder que tu equipo de trabajo necesita, puedes concentrarte en cultivar esta serie de habilidades con propósito:

  1. Honestidad: la sinceridad ayuda en la fluidez de las relaciones dentro y fuera de la mesa de negociaciones. La resolución de situaciones va a depender en gran medida de la transparencia entre los miembros del grupo y la disposición de todos para garantizar el cumplimiento de objetivos comunes.
  2. Comunicación: manejar técnicas de escucha activa y comunicación efectiva hará de ti un líder mejor preparado para mediar situaciones de conflicto. Garantizar una comunicación interna efectiva te acercará cada vez más al equipo de trabajo e impulsará el desarrollo de la empresa.
  3. Entusiasmo: tu ejemplo como líder dentro de una organización mantiene la motivación o puede impactar negativamente en la creatividad de tus colaboradores. Ten presente que de tu actitud depende que la atmósfera de trabajo sea tóxica o que predomine la sensación de bienestar.
  4. Planificación: las medidas que aplicas en la gestión de proyectos durante el ejercicio de tus funciones son la tarjeta de presentación de tu trabajo. Organizar tus acciones con disciplina, a corto y largo plazo, es una demostración de madurez como gestor de personas y recursos.

Durante todo este proceso de autoconocimiento y transformación, uno de los aspectos fundamentales es que decidas el tipo de líder que quieres ser en función de las necesidades de tu empresa. ¿Conoces las clases de liderazgo empresarial?

Tipos de liderazgo empresarial

La clase de liderazgo que ejerzas necesita estar alineada con el tipo de actividad de tu empresa, tu posición dentro de la organización y las características de tu equipo de colaboradores.

También es posible que tengas que aprender a dominar perfiles de líder diferentes de acuerdo con el momento empresarial. No es lo mismo ser líder de ventas durante la gestión de una crisis o en un año de estabilidad global y crecimiento financiero.

A su vez, depende del tipo de personas con las que trabajas, pues tu impacto sobre el grupo puede variar de acuerdo con sus necesidades y aptitudes. Por eso, la coexistencia de varios tipos de liderazgo favorece la productividad y competitividad de la empresa.

  1. Líder transformacional: enfocado en el crecimiento personal del equipo, este tipo de liderazgo busca la evolución de la organización por medio del crecimiento humano. El líder transformacional es una fuente de inspiración, conoce las fortalezas y debilidades de todos, se maneja de una forma positiva y rescata el valor de las personas.

En este tipo de liderazgo se aplican estrategias de motivación y estímulo que enriquecen el ambiente laboral, fortalecen los principios de la organización y conllevan al alcance del máximo potencial de los involucrados.

El liderazgo transformacional es deficiente cuando se requieren resultados rápidos. Todo el proceso transformacional demanda tiempo e interacciones, por lo que se corre peligro de convertirse en un líder paternalista.

  1. Líder democrático: ejerce el liderazgo participativo, en donde cada miembro del equipo puede y debe dar sus contribuciones para la toma de decisiones. El líder democrático motiva al grupo y se esfuerza en conocer todos los puntos de vista antes de tomar una decisión final.

El diálogo es la principal herramienta de comunicación en este tipo de liderazgo. Esto aumenta el compromiso de los funcionarios y favorece las capacidades creativas y de producción en la empresa.

No obstante, el liderazgo democrático demora en alcanzar sus objetivos, pues invierte mucho tiempo considerando las opiniones de todos antes de tomar decisiones.

  1. Líder transaccional: utiliza el sistema de estímulo-recompensa para favorecer la eficiencia de los colaboradores. Las transacciones entre los líderes y sus subordinados se establecen por medio de un sistema de bonificaciones o premios que mantiene la motivación del equipo.

La empresa con líderes transaccionales se beneficia de este sistema de gestión porque los trabajadores se mantienen en la búsqueda constante de superación y cumplimiento de metas cada vez mayores.

Sin embargo, en tiempos de crisis no se recomienda este tipo de liderazgo porque implica una inversión financiera adicional.

  1. Líder laissez faire: este tipo de liderazgo está basado en la confianza entre el líder y sus colaboradores. El líder laissez faire permite que cada quien desempeñe sus funciones con poca intervención de su parte. La autonomía y sensación de libertad hace que los empleados se sientan más capaces y motivados.

Este tipo de liderazgo incrementa la potencia de la corporación en situaciones de estabilidad, donde los colaboradores saben desempeñar correctamente sus funciones. En este escenario, la empresa gana en gestión y eficiencia.

No obstante, no todos los tipos de empleados consiguen trabajar sin supervisión. Por este motivo el liderazgo laissez faire es nocivo e improductivo cuando se trata con empleados inexpertos.

  1. Líder burocrático: aplica la clase de liderazgo más tradicional, basado en cumplimiento de objetivos por medio de acciones rígidas; todo esto en el marco de la normativa empresarial. El líder burocrático se rige por los intereses de la empresa y presta poca atención a los subordinados.

Este tipo de liderazgo lleva a excelentes niveles de eficiencia y resultados de alta calidad. Además, como no contempla la interacción entre los eslabones de la organización, garantiza la seguridad y preservación de datos.

Sin embargo, este tipo de liderazgo genera ambientes de trabajo desagradables, los colaboradores están despersonalizados dentro de la organización y la rigidez de los procesos elimina cualquier posibilidad de innovación creativa.

  1. Líder autoritario: ejerce el liderazgo autocrático y concentra todo el poder en sí mismo. El líder autoritario no escucha opiniones ajenas, le da excesivo valor a las relaciones de jerarquía y centra la comunicación en el formato vertical descendente.

Por todo esto, es el tipo de liderazgo necesario en situaciones críticas donde se requiere una toma de decisión rápida, sin obstáculos y en las que todas las opciones acarrean consecuencias complejas.

Este estilo autoritario es cada vez menos utilizado pues no goza de popularidad entre los empleados, perjudica el ambiente laboral y no favorece la productividad.

Ahora que conoces los tipos de liderazgo que puedes adoptar en tu organización, el siguiente paso es aprender las acciones prácticas que pueden transformarte en un líder de éxito.

12 consejos para ser un buen líder

Crea un clima de confianza y colaboración y  dentro de tu empresa siguiendo estos 3 consejos:

  1. Estructura el trabajo como desafío de aprendizaje y no de ejecución. Muchas veces tus colaboradores conocen el objetivo pero no saben cómo alcanzarlo. Delega funciones y ofrece un ambiente donde todos contribuyan y se comuniquen.
  2. Reconoce tus propias fallas. Esto genera autoconfianza en los demás miembros del grupo y transmite seguridad para comunicar errores, dudas y contribuciones.
  3. Haz preguntas persuasivas. Si muestras curiosidad hacia tus compañeros crearás una necesidad real de comunicación.

Motiva al equipo para alcanzar objetivos siguiendo estos 3 consejos:

  1. Promueve la excelencia en todas las tareas. Enseña el valor de ser ambicioso y disciplinado cuando se trata de trabajo. Puedes implementar un sistema de reconocimiento saludable, que mantenga la motivación.
  2. Crea un ambiente seguro. Genera espacios de trabajo sin juicios de valor, sin discriminación ni injusticias. Tu propósito es que todos deseen trabajar por el beneficio común.
  3. Define objetivos atractivos, articulados, significativos y alcanzables. Recuerda diseñar estrategias que ayuden a construir un futuro de éxito para todos, sin coartar la libertad de quienes fueron contratados por sus capacidades.

Aprende de los errores y orienta al grupo para que no vean el fracaso como algo vergonzoso siguiendo estos 3 consejos:

  1. Cuenta los planes de la empresa a largo plazo, sé honesto y reconoce que tener incertezas no es lo mismo que fracasar. Mientras menos conozcan los planes a futuro, más probabilidad de fracaso habrá en el equipo.
  2. Sincera las expectativas sobre el nivel de fracaso esperado. Enseña que los errores pueden llevar al éxito porque los fracasos se dividen en buenos, malos e inevitables. Enfócate en las soluciones acertadas ante cada situación.
  3. Individualiza los procesos. Cada persona desempeña un papel en el funcionamiento de la empresa. Muestra evidencias de pequeños fracasos inteligentes que ayudaron al equipo a crecer.

Cultiva excelentes relaciones interpersonales en todos los niveles de la organización siguiendo estos 3 consejos:

  1. Saluda a todos, comenzando por la persona que te recibe en la puerta. Utiliza las normas de cortesía al conversar, escucha antes de responder y comienza tu comunicación con palabras agradables.
  2. Trata a tus colaboradores de forma directa. Esfuérzate por saber el nombre de quienes trabajan en la organización. Recuerda algún detalle sobre las personas con las que tienes contacto más frecuente, como su equipo de fútbol preferido. Esto facilitará tus interacciones.
  3. Demuestra interés y pregunta cómo están, cómo se sienten en el trabajo y si puedes contribuir de alguna manera. Practica la empatía para promover vínculos sinceros.

Un plan de liderazgo empresarial que promueva estas acciones favorecerá relaciones de calidad, un clima laboral agradable y resultados productivos.

Ahora te invitamos a que conozcas algunos líderes reales, que pueden servirte como fuente de inspiración.

3 ejemplos de líderes empresariales

  1. El líder transaccional: Ray Kroc (McDonald’s)

Creador del concepto del “empleado del mes”, el CEO de McDonald's supo destacar a quienes cumplían con sus actividades. Si aún no conoces esta historia de liderazgo empresarial, te invitamos a ver la película que narra los comienzos de este imperio corporativo.

  1. El líder transformacional: Walt Disney (Disney)

Walt Disney propició colaboraciones entre un sinfín de personas talentosas para crear dibujos animados que cambiaron la industria del entretenimiento. Tuvo el poder de influir en generaciones de empleados, que llevaron su empresa a un nivel de éxito desconocido en su época. 

  1. El líder que supo ser cualquier tipo de líder: Steve Jobs (Apple)

Conocido por su habilidad de adaptación, Steve Jobs es lo que se conoce como un líder situacional. Capaz de evaluar y reconocer el nivel del equipo, adoptó diferentes clases de liderazgo para alcanzar sus objetivos. Aunque era el mejor en su área, se mantenía comunicativo y abierto a la cooperación entre ingenieros. El resultado de su trayectoria está relatado en algunas películas (Steve Jobs, Jobs).

Estos tres ejemplos evidencian que las habilidades de liderazgo son un motor poderoso que hace crecer a las empresas, inclusive más allá del tiempo de vida de sus creadores. También demuestran que la capacidad de liderazgo tiene influencia en el poder de venta.

En resumen, ¡los buenos líderes venden y enseñan a vender!

Si te interesa reproducir algunas de las habilidades de estos líderes históricos en tus negocios, necesitas dotar a tus colaboradores con:

Zendesk es una empresa de software con productos de soporte y ventas diseñados para mejorar las relaciones empresariales.

La líder y Directora de Operaciones de Intermind, Nataliya Agafonova, utiliza estas herramientas en su gestión y comenta:

Zendesk Sell ha mejorado la productividad de nuestras ventas. Redistribuimos las actividades de ventas en proyectos más prometedores, y la precisión del pronóstico de ingresos mensuales mejoró de tal manera que la desviación pasó del 30% al 10%”.

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