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¿Qué es, para qué sirve y cuáles son los tipos de benchmarking?

Por Douglas da Silva, Web Content & SEO Associate, LATAM

Publicado 14 Septiembre 2020
Última actualización en 14 Septiembre 2020

Comparar el rendimiento de nuestro negocio con el de los competidores se ha vuelto común y necesario para no perder brillo en el mercado. De hecho, extraer ideas, analizar errores y adaptar aciertos puede convertirse en una solución que se puede llevar a cabo aplicando los tipos de benchmarking en tu empresa.

El benchmarking es una técnica para analizar las buenas prácticas que se pueden encontrar fuera o a veces dentro de la empresa, en relación a productos, servicios y estrategias. Generalmente se trata de un análisis profundo de las empresas líderes del mercado para tener una referencia de comparación y así realizar mejoras.

Sin embargo, existen compañías que aún no utilizan este tipo de prácticas y los datos son reveladores: las empresas perderán el equivalente a hasta el 10% de las oportunidades de ventas anuales debido a la mala planificación y la no utilización de técnicas para mejorar sus procesos.

Tener una referencia para hacer comparaciones es algo natural de los seres humanos y no es diferente en el mundo corporativo. Las empresas que brillan en el mercado ciertamente están haciendo algo bien y merecen ser tomadas como ejemplo para descubrir cuáles son sus puntos fuertes. 

Continúa leyendo para entender el concepto de benchmarking, para qué sirve, cuáles son los tipos de benchmarking y cómo hacerlo en tu empresa.

¿Qué es benchmarking?

Cuando hablamos de benchmark nos estamos refiriendo a un punto de referencia

Benchmarking es la estrategia que se utiliza para analizar los productos, servicios, metodologías y prácticas empresariales de las organizaciones líderes en el mercado, para compararlos con los de tu empresa y tomarlos como punto de referencia para establecer algunas mejoras.

Analizar y tener una referencia externa le permitirá a tu empresa mantenerse al tanto de las tendencias del mercado, además de adaptar las mejores prácticas a sus peculiaridades para potenciarlas y alcanzar el máximo nivel de competitividad.

Un estudio reveló que el 75% de las empresas han reorientado sus estrategias comerciales, mientras que el 54% de las empresas implementaron nuevas metodologías de ventas basándose en el benchmarking.

¡Y es que de eso se trata el benchmarking!

La idea es tomar como referencia a aquellos que sobresalen en las áreas que queremos mejorar, para realizar un análisis exhaustivo y profundo que nos permita visualizar sus puntos fuertes. 

Una vez que culminemos el análisis podremos mejorar y adaptar a nuestro negocio las buenas prácticas que han utilizado, y así tener una base fuerte que nos permita reorientar nuestras estrategias o adoptar nuevos métodos. 

Pero cuidado, porque el benchmarking no se trata de copiar lo que los otros hacen. ¡La idea es aprender para mejorar!

Benchmarking como herramienta de desarrollo constante

El éxito del benchmarking no se encuentra en la comparación constante, sino en transformar todo lo que aprendimos en medidas y estrategias que generen un alto impacto dentro del mercado. 

Pero, ¿para qué sirve el benchmarking?

Pues bien, hay varios puntos que deben ser mencionados para tener una noción real de la importancia que puede tener esta técnica en tu negocio.

Primero que todo, el benchmarking te permitirá mejorar el conocimiento que tienes sobre tu empresa y todo lo que genera dentro del mercado. El punto de partida, antes de  hacer una comparación con otra organización, es saber cuales son tus fortalezas y debilidades, además de entender bien lo que quieres cambiar.

Una vez que tengas conocimiento sobre tu propia empresa, sabiendo cuáles son sus debilidades respecto al mercado, podrás concentrarte en mejorar los procesos y prácticas empresariales para llegar lo más cerca posible de la perfección.

Siendo así, hacer una comparación con una referencia externa te permitirá motivar a tu equipo para alcanzar objetivos razonables, a corto, mediano y largo plazo, que ya hayan sido cumplidos por otras empresas del sector. 

Consecuentemente, esto traerá un aumento en la productividad, reducirá costos, mejorará la rentabilidad de tu empresa, será más sencillo encontrar el punto de equilibrio multiproducto y tu marca tendrá mayor reconocimiento dentro del mercado.

En conclusión, el benchmarking te brindará información útil para despejar el panorama y enfocarte en perfeccionar las estrategias que han generado resultados exitosos dentro del mercado. Eso sí, hay que tener especial cuidado para no adquirir todo lo que hacen las empresas líderes y correr el riesgo de perder la identidad de tu empresa. 

Tipos de benchmarking

  • Benchmarking interno: es muy utilizado en empresas de gran porte y consiste en evaluar las mejores prácticas que se hayan adoptado en las diferentes áreas, departamentos, sectores o filiales, para adaptarlas al resto de la compañía.
  • Benchmarking competitivo: este es uno de los tipos de benchmarking en los que se apela a realizar un análisis minucioso de las estrategias y métodos utilizados por los competidores para superarlos. Este tipo suele ser complicado ya que implica estudiar a los principales competidores, pero es bastante efectivo porque le permite a tu empresa saber con claridad los puntos que debe mejorar.
  • Benchmarking funcional: a veces las ideas más innovadoras no están en tu mismo sector de mercado, pero no por eso dejan de ser interesantes para aplicarlas en tu empresa. En este caso el benchmarking funcional se enfoca en analizar compañías líderes de otros sectores, que no necesariamente son tus competidores, para intensificar mejoras en áreas puntuales. Por ejemplo, una empresa que vende ropa por internet podría analizar las estrategias de servicio post-entrega de una aplicación de delivery de comida.

5 pasos para hacer un benchmarking

  • ¿Qué quiero mejorar?: el primer paso es realizar un autoanálisis para conocer los procesos o estrategias empresariales que quieres mejorar dentro de tu empresa.
  • Seleccionar uno de los tipos de benchmarking: este punto dependerá mucho de lo que quieres mejorar y cuál es tu referencia. Para seleccionar el tipo de benchmarking debes tener claro si analizarás las buenas prácticas dentro de tu empresa o si tienes una referencia externa. 
  • Análisis FODA: analizar las buenas prácticas de nuestra referencia dentro de lo que necesitamos mejorar. 
  • Acción y aplicación: después de analizar la información recolectada debemos adaptarla a las particularidades de nuestra empresa para aplicarlas. Cabe resaltar que es este punto es fundamental adicionar un valor agregado para diferenciarse y tener éxito.
  • Evaluación continua para mejorar: hacer una evaluación de los procesos y las buenas prácticas es un buen ejercicio para destacarse en el mercado. La información que hayas recolectado en el proceso de benchmarking podrá ser aplicada en futuros proyectos y actualizada constantemente para estar siempre a la vanguardia de las nuevas tendencias.

Cómo ves, hacer benchmarking es una buena forma de mantenerse siempre a la vanguardia en el mercado y puede traerte excelentes beneficios. Si te interesó el artículo te invitamos a que navegues por nuestra biblioteca y descubras todo lo que Zendesk tiene para ofrecerte.